Método Sedona para la liberación emocional

¿Qué es el Método Sedona?


El Método Sedona es una técnica desarrollada por Lester Levenson que actualmente es difundida por Hale Dwoskin.

Se trata de una técnica sencilla que facilita soltar cualquier apego o limitación interior. Lleva a las personas a una elección consciente de liberarse de sus bloqueos, pensamientos y emociones no deseadas, para conectarse con su inteligencia y esencia subyacente. Ayuda a disolver problemas generados por la tendencia de la mente de ir al pasado o al futuro.

«El Método Sedona es un programa que nos facilita los cambios positivos. Con él aprendemos a liberar los sentimientos ocultos que nos impiden lograr la abundancia y la alegría, eliminando el miedo y la ansiedad.»

Cheryl Richardson, autora de El inequívoco Toque de Gracia.

Todo inició en 1952, cuando a Lester le diagnosticaron una enfermedad terminal del corazón y le dieron sólo un par de meses para vivir. Ante esta situación trabajó en el proceso de dejar ir malos sentimientos, dolor, resentimiento, odio, enojo, temor y demás sentimientos negativos de una manera metódica y práctica.

Después de 3 meses de hacer esto sin parar, Lester Levenson recuperó su salud y siguió viviendo una vida fructífera por mas de 40 años después de su terrible diagnóstico.

Es así como nace el «Método Sedona», nombrado así porque él lo practicaba en la ciudad de Sedona en Arizona.

El Método Sedona ha ayudado a miles de personas alrededor del mundo a liberarse de la carga emocional, de los malos sentimientos y de todo tipo de malestar emocional.

Bases del método

Lester trabajó sobre lo que se considera como una de las causas más frecuentes para nuestra infelicidad: el apego y nuestra tendencia a aferrarnos a las emociones.

Planteó además el dualismo en el que nos movemos respecto a las emociones y pensamientos negativos. Lo que hacemos constantemente es oscilar entre sentir y expresar las emociones, o reprimirlas.

Pero el sentir y expresar lo que sentimos libremente puede ser contraproducente, sobre todo si esa expresión se hace bajo el dominio de un Niño Interior herido o no sanado.

Por otro lado, reprimir las emociones se manifiesta bloqueos energéticos en el aura, que derivan en tensión muscular, estrés, dolores estomacales o explosiones emocionales abruptas inesperadas que terminan en agresiones a otras personas o a uno mismo.

Por ello, lo que plantea el Método Sedona es lograr una expresión asertiva de las emociones, no tóxica ni dañina. Surge así la idea de libertar o soltar, que distinto a expresar.

¿Qué significa liberar?

En el Método Sedona se enseñan tres formas de “liberar” o “dejar ir” sentimientos no deseados. La primera consiste en simplemente elegir soltarlos. Para ayudar a que la mente entienda la forma de soltar realiza lo siguiente:

Agarra un bolígrafo, un lápiz o cualquier otro objeto que puedas dejar caer al suelo sin que se rompa.

Ahora, sujétalo con fuerza e imagina que es uno de sus sentimientos limitantes y que tu mano es su consciencia. A continuación, abre la mano y mueve el objeto.

Comprueba que eres tu quien lo está sujetando y que no está pegado a tu mano. Normalmente nos agarramos a nuestros sentimientos y nos olvidamos de que lo estamos haciendo. Aparece incluso en nuestro idioma. Normalmente no decimos: «Me siento enfadado» o «Me siento triste», sino: «Estoy enfadado» o «Estoy triste».

Sin darnos cuenta, estamos diciendo que SOMOS nuestros sentimientos. A menudo pensamos que estamos agarrados a ellos, pero esto no es cierto. En realidad, siempre podemos mantener el control, pero no lo sabemos.

Ahora, suelta el objeto.

¿Qué ha sucedido? Has soltado el objeto y este ha caído al suelo. ¿Ha resultado difícil? ¡Por supuesto que no! Esto es lo que significa liberar. Es posible hacer lo mismo con cualquier cosa que sintamos.

Pasos del Método Sedona

  1. Identificar el sentimiento

Piense en el asunto que desea resolver y sienta cualquier cosa que surja en este momento. Puede que esto le parezca simplista, pero es necesario que lo sea. La mayoría de nosotros vivimos pensando en el pasado o en el futuro en lugar de ser conscientes de cómo nos sentimos ahora.

El único momento en que podemos realmente cambiar el modo en que nos sentimos (o cualquier otra cosa en la vida) es AHORA.

No es necesario que nuestros sentimientos sean intensos para poder liberarlos. En realidad, si se siente entumecido, apático, insensible, aislado o vacío en su interior, puede soltarlo tan fácilmente como otros sentimientos más reconocibles.

Hágalo lo mejor que pueda. Cuanto más trabaje con este proceso, más fácil le resultará identificar lo que siente.

Puedes enfocarte en una determinada situación y en el sentimiento que esta genera en tu interior, dale la bienvenida y no lo filtres. Deja que surja en su totalidad, aunque duela. Pregúntate: “¿Qué siento?”

2. Dejarlo ir

Pregúntate: ¿Podría dejar ir a esta emoción? «¿Puedo soltar lo que siento?»

Sólo se trata de preguntarse a sí mismo si es posible hacerlo.
Tanto «Sí» como «No» son respuestas aceptables.

A menudo soltará lo que siente aunque su respuesta sea «No».

De cualquier manera, responda a la pregunta sin pensar demasiado, evitando buscar una segunda intención o entrar en debate consigo mismo sobre los méritos o las consecuencias de esta acción.

Todas las preguntas utilizadas en este proceso son deliberadamente simples. No son importantes en sí mismas, sino que están destinadas a conducirle a la experiencia de soltar. Siga adelante con el tercer paso sin importar lo que haya respondido a esta primera pregunta.

3. Soltar la Emoción

Preguntarse: «¿Quiero soltar la emoción? ¿Dejarla ir?» «¿Quiero soltar lo que siento?» Contesta Sí o No.

En otras palabras, «¿Estoy dispuesto a hacerlo?». De nuevo, evita el debate. Recuerda que estás realizando este proceso con el único objetivo de obtener claridad y libertad. No importa si tus sentimientos están justificados o los tienes desde hace tiempo.

Si la respuesta es «No» o no estás seguro, pregúntate: «¿Prefiero sentir esto o ser libre?». Mientras eliges agarrarte a tus sentimientos en lugar de ser libre (lo cual es respetable), estos te controlarán tanto a ti como a tu capacidad para ser, hacer o tener lo que deseas.

Sin importar cual sea la respuesta seguir con el siguiente punto.

4. ¿Cuándo?
Preguntarse: ¿Cuándo voy a soltar lo que siento?, siendo «AHORA» una respuesta muy válida (y favorable).

Esto es simplemente una invitación a soltar lo que sientes. Es posible que consigas con facilidad soltar tus sentimientos de forma permanente ahora o puede que elijas agarrarte a ellos durante los próximos tres años, dos meses y un día. Puedes elegir agarrarse a tus sentimientos durante tanto tiempo como quieras, pero si decide soltarlos, ¡también puedes hacerlo!

En el caso de sentir mucha resistencia a dejar ir, (por ejemplo cuando se duda o decimos que no), se puede interrumpir la secuencia y comenzar de nuevo pero en lugar de dejar ir al sentimiento se trabaja en soltar «la resistencia a dejar ir al sentimiento».

De esta forma, se repite esta secuencia de preguntas de la misma manera pero ahora se hace para dejar ir la resistencia, y después para liberar el sentimiento de manera normal.

Como parte del proceso, si consideras que no quieres dejar ir a cierto sentimiento, pregúntate lo siguiente: “Prefiero quedarme con este sentimiento, o prefiero ser libre?” Hacer una lista de ventajas y desventajas de tener ese sentimiento.

Usualmente se puede notar una diferencia grande después de dejar ir.

Repetición constante del proceso

Repita los cuatro pasos anteriores hasta que se libere por completo de sus sentimientos. Probablemente los soltará poco a poco a medida que vaya aplicando los pasos del proceso. Al principio, puede que los resultados sean sutiles, pero si continúa con perseverancia, serán cada vez más perceptibles.

Es posible que tenga varias capas de sentimientos sobre un determinado tema, pero todo lo que suelte habrá desaparecido para siempre.Esto se puede hacer cuantas veces sea necesario sobre cualquier sentimiento, hasta llegar a un estado de «ya no me importa» en el cual esa situación ya no afecta emocionalmente.

No se deje engañar por la simplicidad de este proceso, puesto que es muy poderoso y efectivo, y se puede utilizar en cualquier momento y lugar.


Fuentes consultadas: lavozdelosgirasoles.com lavidaesfacilydivertida.com

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