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Glenda González

Comunicadora Social con maestría en Gerencia. Docente en educación superior con trayectoria en medios de comunicación impresos y digitales. Master en Acupuntura Bioenergética y Bioelectricidad. Terapeuta Holística. Certificada en Terapias Florales, Restauración Bioenergética y Kinesiología. Amplia formación en Astrología y estudios esotéricos. Investigadora, escritora -y practicante- en temas de autoayuda y espiritualidad.

Equinoccio de septiembre: tiempo de transición

El Equinoccio es el momento del año en que el día tiene la misma duración que la noche en todos los lugares de la Tierra. Este instante ocurre dos veces al año: en marzo y septiembre. De este modo el eje de la Tierra es perpendicular a los rayos del Sol.

El término equinoccio procede del latín aequinoctium que significa “noche igual”,  ya que el día y la noche tienen la misma duración en toda la Tierra, con excepción de los polos. El sol alcanza su punto más alto sobre una línea vertical al ecuador (cenit), hallándose a la misma distancia de los dos polos. Cuando acontece el equinoccio de otoño los días van perdiendo horas de luz, la cual mengua todas las jornadas. En el polo sur comienza una larga noche de seis meses. En el polo norte, un día de seis meses.

Por su parte, el origen de la palabra otoño se encuentra en el vocablo autumnus, formada por las palabras auctus (aumentar o plenitud) y annus (año). Etimológicamente significa: “la plenitud del año”. Quizás parezca un significado contradictorio con la imagen que tenemos del otoño, sin embargo, la plenitud a la que alude la raíz de la palabra se debe a que muchos cultivos llegan, en este tiempo, a su madurez para ser recogidos. La plenitud no se refiere al declive sino a la madurez.

El equinoccio de septiembre es una celebración muy festejada en la antiguedad por ser el tiempo cosecha en culturas como los Celtas y los Mayas. Se conmemoran ritos por todo el mundo como el Shūbun no Hi  (Japón) o el equinoccio de otoño en Chichén Itzá (México), que representa la increíble precisión de la astronomía maya.

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Los dos equinoccios son períodos de equilibrio.El día y la noche se igualan, y la corriente del transcurso del año fluye con regularidad. Pero mientras el equinoccio de la primavera manifiesta el equilibrio de un atleta preparado para la acción, el sentido del equinoccio de otoño es el del descanso después del trabajo. El sol está apunto de entrar en el signo de Libra, la Balanza.

El equinoccio de la primavera representa la iniciación, mientras que el equinoccio de otoño, el reposo. Las cosechas han sido almacenadas, tantolas de grano como las de frutas, y el sol, aunque más suave y menos ‘fiero que en días anteriores, todavía nos acompaña. De acertado simbolismo, todavía queda una semana antes de la Sanmiguelada, la festividad de Miguel, arcángel del Fuego y de la Luz, en la que debemos decir que renueva su esplendor.

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Doreen Valiente (An ABC of Witchcraft, p. 166) señala que las apariciones espectrales de ciertos fantasmas recurrentes son en marzo y septiembre, “los meses de los equinoccios, períodos bien conocidos por los ocultistas como épocas de estrés psíquico”. Esto parece contradecir la idea de los equinoccios como épocas de equilibrio, pero la paradoja sólo es aparente.

Meditación recomendada: Ejercicio para equilibrar la pareja interna

Épocas de equilibrio, o de actividad en suspenso, son por naturaleza los momentos cuando el velo entre lo visible y lo invisible es más tenue. También son las estaciones en que los seres humanos ‘cambian de marcha’ a una fase diferente, y por tanto épocas de turbulencia tanto psicológica como física.

En esos días es recomendable conectarse con la energía universal y activarla dentro de nosotros, esto se puede hacer a través de una meditación, de un mandala o de una oración. 

Mayor razón para que reconocer y entender el significado de estas fases naturales, de manera que su turbulencia nos anime en vez de afligirnos. Cada estación tiene su particularidad, y el otoño es tiempo de introspección. Debes dedicar un tiempo y un espacio para ti. Piensa que la Naturaleza se interioriza, se encamina hacia el frío y los días cortos, a una menor cantidad de luz. Cuanto más imitamos a la Naturaleza, más sincronizados estamos con el Cosmos y mejor funcionamos.

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LIBRA: PORTAL DEL EQUILIBRIO

Continuando con el análisis de los signos zodiacales, a través de los 12 trabajos de Hércules, veamos que pasó cuando al héroe le tocó superar la prueba relacionada con el signo vigente desde el equinoccio de septiembre, Libra, momento de apertura de una las 4 puertas del zodíaco, la “Puerta del Tiempo”, en los cero grados de Libra.

El Jabalí de Erimanto: En Arcadia, en la montaña de Erimanto, moraba un jabalí colosal, terror de los rebaños y cazadores de la zona. Hércules debía capturar al animal y llevarlo ante Euristeo. Ya de camino, se encuentra con Folo, un amigo Centauro.

Éste le invita a festejar y beber vino en grandes cantidades junto a Quirón, otro sabio Centauro, haciendo que Hércules olvide su trabajo. En estado de embriaguez y ante la llegada de otros Centauros, se genera una gran discusión y sin tener noción de su estado hiere con una flecha impregnada con el veneno de la Hidra, a Quirón.

Esto le produjo un daño incurable dado que era inmortal, sufriendo grandes dolores. Al final prefirió morir, no sin antes pedirle a Zeus cambiar su naturaleza con la de Prometeo, evitándole el sufrimiento, cuando estaba encadenado. 

Hércules huyó a las montañas  y reanudó su trabajo. Obligó al jabalí a salir de su refugio y lo persiguió por las montañas nevadas.

El jabalí cayó extenuado por el cansancio y se despeñó por un barranco nevado. Entonces lo llevó sobre sus hombros hasta Micenas.

Alice Bailey relaciona este trabajo con el sexto signo del zodíaco: Libra, que tiene que ver con el aire, la mente, con aprender a tomar una decisión y mantenerla a pesar de no saber cual será el resultado. En la simbología vemos representado el signo de Libra con una balanza.

Es el primer signo del zodiaco que no es animal, ni humano…es un objeto, una balanza, símbolo de la justicia, y a veces una mujer con los ojos vendados es la que porta la balanza, una mujer que no puede ver la realidad exterior…pero ve…o intuye la verdad del alma.

Esto hace referencia a que la mirada interior puede indicar mejor el camino, siendo esta mirada más justa y misericordiosa.

Libra está relacionado con la armonía y con el equilibrio entre el mundo espiritual y el material.

Los problemas de este signo son el sexo y el dinero, concretamente, y aquí nos referimos al mal uso que se puede hacer de ellos. Recordemos que las cosas no son buenas o malas en sí mismas…que todo depende de como las utilicemos.  

Por tanto, este es un trabajo dual, como todo en la vida.   Este signo representa  la unión, la tranquilidad, el espíritu reconciliador. Es el idealista incapaz de vivir solo.

Aunque, a medida que se avanza en la vida, es necesario seguir progresando sin perder de vista los propósitos, se tendrán más posibilidades de alcanzarlos si se establecen vínculos amistosos.

Antes que Hércules capturara al jabalí de Erimanto, se sentó a la mesa de Folo y bebió con él y con Quirón. En este momento el alma de la jovialidad busca y encuentra placer. Los vapores del placer se deben disipar antes que la tarea mayor del autodominio ( la captura de jabalí) sea emprendida.

La búsqueda del placer es necesaria para el desarrollo del alma; pero luego viene la tragedia, la cual será necesaria, pues sin tragedia los potenciales de equilibrio permanecen latentes, sin desarrollarse. Hércules mató a los dos centauros… Mató , cuando no quería matar, pues por no querer matar al jabalí, salió en su busca sin armas…

La lechuza, animal asociado a Atenea, diosa de la sabiduría, forma parte de este trabajo de Hércules: cuenta el mito que se le aconsejó a Hércules que se alimentara antes de cazar al jabalí, pero nuestro héroe no lo hizo, más bien cuenta la historia que se emborrachó con dos sabios centauros.

Señalamos que el signo de Libra, regido por el planeta Venus, está relacionado con la justicia y el equilibrio;  y mediante el dominio de nuestras pasiones animales alcanzamos la armonía interior.

Si nos dejamos llevar por los deseos y las pasiones encontraremos el camino hacia la locura y el desequilibrio. En el mito se dice: “tendrá que trabajar la rara amistad y el coraje sin temor”.

La rara amistad aparece en el encuentro con los Centauros, al encontrarse con ellos él se deja persuadir  por los instintos básicos y decide quedarse perdiendo el objetivo de su tarea, sin definición, sin decisión. Algo que a menudo sucede cuando uno decide tomar un camino. La vida le pone “tentaciones” para que se demuestre a sí mismo, el porcentaje real de su implicación.

hercules y su trabajo en libraEn este caso al querer agradar a los Centauros, perdiendo su objetivo, al principio le causa una alegría ficticia basada en el alcohol y camaradería o rara amistad, que con el paso de las horas da lugar a un desencuentro y una batalla con los otros centauros; donde Hércules termina dando muerte a Folos, que representa la fuerza física y a Quirón, el pensamiento positivo.  

Finalmente Hércules retoma su trabajo de atrapar al jabalí, persiguiéndole durante varias horas, hasta que lo acorraló y saltó sobre su lomo, atándolo con cadenas y llevándolo a Micenas sobre sus hombros.

El jabalí es el símbolo de todas las bajas pasiones humanas. Hércules antes de dar caza al jabalí, se sumerge en las pasiones humanas, embriagándose con el néctar de Dionisio, dios del vino, inspirador de la locura ritual y del éxtasis.

El coraje sin temor, la segunda parte dual de la actual tarea, lo llevan a tener que dar muerte a lo que quería pero que ya no tiene cabida en un camino discipular. Ya que con la fuerza física, Folos, y el pensamiento positivo, Quirón, no se puede alcanzar la cima de la Montaña, y este es el motivo por el cual  les da muerte. Solo con una determinación consciente lo conseguirá.  

Ahora ya descargado del peso que supone arrastrar antiguas amistades que  desvían del camino, podemos subir a la montaña, con conciencia, decisión, fe y servicio. Hércules en la cima es recibido por el frío y la nieve (símbolo de las emociones congeladas) y se lanza en la búsqueda del Jabalí, animal fuerte y poderoso, con grandes colmillos, que en un ataque certero podría matarlo. Al no dar con el, busca dentro de sí mismo, seguro y decidido, y se dedica a realizar una trampa, inteligentemente.  

Esta es una actitud de Libra, que es un pacificador armónico, que le gusta la belleza y evita los conflictos directos, buscando soluciones brillantes para la fluidez de todos. De forma análoga es la espera de Hércules que, aguanta su decisión, hasta que el animal cae en la trampa. Sin dudas, el héroe se abalanza sobre él y hasta que no domina a la bestia y la enseña a caminar delante de él, no retorna.

Imaginemos esa hazaña, un hombre guiando un animal que era salvaje, ya domesticado, con los cuartos traseros atados y obedeciéndolo.

La gente al cruzarse con él se ríe y se divierte, por la creatividad de su conquista y por la LUZ que irradia el aprender a domesticar a NUESTROS ANIMALES INTERIORES.

Qué hacer en el período de Libra      signo de libra

Libra es bien conocido en cuánto a sus efectos equilibrantes. La energía condicionada por la constelación de Libra no conduce al extremismo ni a la sobreactividad en forma alguna.

Existe una tendencia a detener y a concentrar la conciencia, a sopesar, a juzgar, a decidir y entonces a actuar con equilibrio y con la medida adecuada. Esta cualidad de equilibrio es extremadamente necesaria en el mundo actual.

Este período de la humanidad es parecido al proceso de equilibrar la oscilación de los pares de opuestos, que los individuos experimentan en sus propias naturalezas emocionales, especialmente durante la adolescencia.

Durante largas eras, la familia humana ha fluctuado entre fuerzas emocionales positivas y negativas, desgarrándose y atormentándose en el conflicto, hasta que eventualmente aprendemos a introducir el efecto desenvuelto, equilibrado de las energías superiores: las energías del alma.

Lea: Equinoccio de septiembre, tiempo de instrospección

Esta energía iluminada, esclareciendo la mente, produce visión y comprensión, estimulando la voluntad de alcanzar una respuesta estable, madura, equilibrada frente a toda condición y circunstancia.

Como cada signo tiene su propia cualidad de luz, la luz específica de Libra es la que se desplaza al descanso, una luz que oscila hasta conseguir un punto de equilibrio.   La luz que arroja la mente iluminada por el alma revela “el camino entre” las fuerzas en conflicto.

En ese punto de equilibrio la personalidad, inspirada por el alma, puede decir “Elijo el camino que conduce entre dos grandes líneas de fuerza”. Esta es la nota clave de Libra: “Elijo el Camino”, el camino equilibrado, el camino sobre el filo de la navaja o el “noble camino de en medio” del Buda, transcurriendo entre toda polaridad, entre todo extremo.

La inofensividad infiere tanto conocimiento de la naturaleza del Alma Una de la humanidad, como un entendimiento de las Leyes del Renacimiento.  

Este es el camino que nos permite observar todo cuánto se adentra en nuestro campo de conciencia sin reacciones negativas, ni fanatismos. Es posible retrasar el dolor y el sufrimiento pero, a la larga, un verdadero equilibrio, esto es, un pensamiento claro y ecuánime que permita la entrada de la luz del alma, es inevitable.

La clave para este crecimiento individual o nacional es el cultivo de la inofensividad, que no es ni la negatividad ni la inactividad.   Es una condición positiva de “una disposición perfecta, un punto de vista completo y una comprensión divina”.


Fuentes: http://trimestraliniciatico.wordpress.com/

Los eclipses de agosto: nueva octava de aprendizaje

El eclipse total de Sol del 21 de agosto es parte de un grupo de eclipses llamados “Ciclos Saros”, del griego “repetir”, lo que significa que se repiten alineaciones planetarias. El último eclipse de esta serie fue en 1999, y de hecho, los dos eclipses de agosto 2017  de los días 7 (lunar) y 21 (solar) son idénticos en signo y grado a los eclipses del 8 y del 22 de agosto de 1998. Sigue leyendo

LEO Y VIRGO: DE LA MATERIA AL ALMA

Originalmente el zodíaco consistió sólo de diez constelaciones, por lo cual, en alguna época, las dos constelaciones: Leo y Virgo, eran un solo símbolo. Tal vez el misterio de la esfinge está conectado con esto, pues en la esfinge tenemos al león con cabeza de mujer. Leo con Virgo, el símbolo del león o alma real y su relación con la materia.

 

El león es rey de las bestias, y por ello esotéricamente el nativo alcanza en ese signo la personalidad desarrollada, mientras que en Virgo se da el primer paso a la espiritualidad, pues el alma es llamada el hijo de la mente y Virgo es gobernada por Mercurio, llevando energía mental.

 

El alma que ha completado los trabajos del primer cuadrante (desde Aries a Cáncer)  tiene una personalidad que puede “asolar la región”. Es esa personalidad la que una vez desarrollada, debe ser dominada por la influencia del alma. Es así en los doce trabajos de Hércules, cuando en el quinto trabajo, en Leo, Hércules  somete y domina al león en la cueva de su propio subconsciente.

 

Cuenta el mito que se le impone a Hércules la tremenda tarea de matar a un león que estaba devastando la zona de Nemea. Este león destruía todo lo que se ponía ante él y la gente era incapaz de hacer nada. Hércules creyó que la única manera de cambiar esta situación y lograr su objetivo era perseguir al león en círculos hasta llegar a acorralarle en su cueva. Una vez en su guarida, el héroe le persigue y le estrangula con sus propias manos hasta darle muerte.

En este trabajo el león representa la personalidad, es decir, un conjunto de prejuicios, egoísmo e instinto autoprotector que nos impiden descubrir nuestro auténtico ser. Es más, nuestra misma educación muchas veces incentiva el culto a esa personalidad que, conlleva un cúmulo de metas erróneas que exaltan “valores” superficiales y que nos esclavizan de por vida.

Hércules nos dice que si nos determinamos a acabar con ella, debemos luchar fuertemente.

¿Cuál es el lugar en el que debemos luchar para obtener resultados? Debe ser sólo uno: la cueva de nuestra mente. Es ahí donde nos encontraremos solos ante nuestra personalidad creada, que se esconde en lo más recóndito de nuestras mentes y somos nosotros los que habremos de perseguirla sin cesar si queremos acabar con ella.

 

Así, para ser un auténtico héroe como lo fue Hércules hay que atreverse a no tener personalidad, lo cual puede ser considerado por algunos como una locura, en un tiempo donde el cultivo de la imagen exterior es la clave del triunfo de nuestros días.
Será cuestión de plantearnos donde queremos ser héroes y triunfar, si en este mundo “del qué dirán” o en el mundo al revés al que conocemos, que es el propone Hércules.  

En el sexto trabajo, el héroe debe apoderarse del cinturón de Hipólita. Ella era una reina cuyos vasallos y guerreros eran sólo mujeres y llevaba un cinturón que le había regalado Venus, la diosa del amor.

Luego, en el siguiente trabajo, en Virgo, Hércules mata a Hipólita, para luego, en un acto de amor y arriesgando su propia vida, rescatar a Hesione. Esto significa que en Virgo, después de la completa individualización de Leo, es donde se da el primer paso hacia la unión del espíritu y la materia.

 

Para apoderarse de este cinturón  tiene que combatir contra Hipólita, le arranca el cinturón que es un símbolo de amor y luego la mata. Entonces una voz le dice ¿Por qué has matado lo que necesitas, está cercano y es querido? Hércules debe redimir esta muerte salvando a otra doncella que estaba en peligro.

 

Este trabajo también representa que la guerra entre los dos sexos tiene un origen muy antiguo y es inherente a la dualidad humana. Son dos energías diferentes pero ninguna debe prevalecer sobre la otra, pues ninguna por sí misma es completa ni real, si no incluye su opuesta. Se trata de conseguir la armonía entre los opuestos y ello no se logra con violencia ni tampoco a la fuerza.

 

Virgo es el más antiguo de los signos zodiacales. A través de los siglos, ya sea Lilith o Isis, Eva o la Virgen María, todas retratan a la madre del mundo. En consecuencia, es en Virgo donde se da el primer paso que conduce hacia la espiritualidad, pues Virgo es gobernado por Mercurio, llevando la energía de la mente, en tanto que el alma es llamada “hija de la mente superior”.

 

Pero para alcanzar esa mente superior la lección para el nativo de Virgo, como lo expresaba Dane Rudhyar en “Dones del Espíritu”, es tener “una clara comprensión de que ninguna verdad es completa ni siquiera real si no incluye su opuesta, y todo eso ocurre entre ambas”.

 

La preocupación típica de Virgo con detalles de trabajo, con la técnica, la salud y la higiene, con la vivisección analítica de sí mismo y de los otros, es realmente una focalización de los negativos valores de crisis”.

Si la crisis en Virgo es positivamente enfrentada, entonces, la sustancia misma del conocimiento se renueva y con esta renovación, sigue necesariamente la reafirmación del propósito superior.

Los efectos de los eclipses

Los Eclipses que nos afectan directamente, no sólo desde el punto de vista óptico  sino por la influencia que ejercen en nuestra vida, son aquellos que involucran a la Tierra, El Sol y la Luna. Mas allá del espectáculo visual que puede brindar, un eclipse refleja un cambio en el flujo de energía que recibimos de las luminarias y de su influencia en nuestra vida, el cual madura situaciones que han estado en proceso, desencadenando eventos descritos en potencia en la carta natal. Sigue leyendo

El uso de imágenes, mandalas, libros sagrados o sutras y mantras (palabras sagradas) son parte de los símbolos que toda práctica o religión enseña a sus seguidores. En la era pisciana eran parte de enseñanzas que se transmitían en secreto, de maestro  a discípulo , pero en la Era de Acuario están disponibles para todos, incluso de forma virtual. ¿Se corrompe la práctica o se hace más accesible el conocimiento?

Con el advenimiento del siglo XXI mucho se ha hablado de la Era de Acuario, cuyo nacimiento se ha aparejado con el nuevo milenio, al considerar que estos últimos 2000 años (ligados al advenimiento de la era cristiana) se corresponden con la Era de Piscis.

Sobre la entrada en la Era de Acuario se viene hablando desde las últimas décadas del siglo XX, aunque el tema ha cobrado mayor popularidad en el siglo XXI, con al auge de tendencias de la Nueva Era (New Age) que propagan y amalgaman todo tipo de prácticas y creencias espirituales antiguas, que cada quien adapta a su estilo personal.

El resultado ha sido el surgimiento de un eclecticismo muy criticado por quienes siguen religiones tradicionales -al buen estilo pisciano-, más acostumbrados a las discusiones y enfrentamientos entre variadas corrientes de una misma religión (como en el cristianismo o en el budismo, por poner ejemplos), donde cada grupo afirma defender la verdad y la práctica correcta de su fe.

Ahora bien, ¿quién tiene la razón? ¿Acaso estaban erradas las técnicas de enseñanza piscianas?, ¿o las prácticas acuarianas atentan contra la pureza originaria, como dicen los tradicionalistas? …Seguir leyendo en la Brújula

 

Hasta hace un tiempo era muy común escuchar frases como: respira profundo, cuenta hasta diez, toma un vaso de agua y cálmate. En cambio hoy, la tendencia que siguen muchos es recomendar: ve y pinta un mandala para que saques esa ira, o colorea dibujos para que dejes tanta ansiedad. Sigue leyendo

Cáncer: Hundiéndose en la materia


Astrológicamente el solsticio del 21 de junio marca el inicio del signo de Cáncer, fecha conocida como el cero grado de Cáncer y momento de importancia energética, tal como pasa con el inicio del cero grado de Aries el 21 de marzo, dado que de una fecha a la otra se ha completado una estación.

 

Uno de los  significados importantes del solsticio de Cáncer se ejemplifica en el accionar recomendado para estos próximos tres meses, relacionado con poner especial atención a los objetivos que nos hemos propuesto y buscar que se cumplan antes que se termine la estación (21 de septiembre). Ello se debe a que este período esotéricamente se relaciona con el el máximo esplendor de la materia, esto es, con el máximo esplendor del mundo físico dado que, desde la antiguedad, este solsticio tiene que ver con el nacimiento del sol físico.

Lea: Día del Solsticio

Cosmológicamente, el solsticio boreal (verano para hemisferio norte e invierno para el hemisferio sur) es una época del año cuando el regreso del Sol al trópico de Cáncer representa el Nadir de la materia, el hundimiento más profundo del Ser en su Conciencia, para gradualmente despertar al camino espiritual.

 De ahí que se simbolice al signo con un cangrejo, y este a su vez se asocie con una concha que contiene todos los poderes fértiles de la vida. Es el germen, la semilla que contiene la latencia vital, el nacer del Ser a la vida en su despertar de conciencia.

 

“En este lapso de Cáncer tenemos la celebración de San Juan.  Juan, Iehohanan en hebreo, en latín Iano, la puerta solsticial.  En “San Juan”, la Puerta de los Hombres, tenemos encerrado este misterio de la Vida, el verdadero Nacimiento de la Conciencia desde el plano físico o material, cuyo camino comienza aquí para llegar al final a la siguiente puerta: “Ianua”, la puerta de los Dioses, cuando en el Solsticio Austral el Sol llega a su máximo de Conciencia sobre el Espíritu (21 de diciembre).    

 

Lea: Día de San Juan

 

El solsticio boreal en Cáncer simboliza entonces el nacer completo de la vida física como tal, opuesto a Capricornio, que es el Esplendor de la Vida en su estado espiritual.

Mientras en Capricornio la vida llega a su máximo de conciencia Espiritual ya despojada de la Materia, en Cáncer apenas está naciendo su Conciencia y encarnificada en la materia. Por tanto, es como la infancia, cuando recién nacemos, en plena blancura, mientras la vejez es tiempo de falta de vigor físico, pero de desarrollo del espíritu en la figura del clásico hombre sabio.

La puerta del hombre, hundimiento material

Según los astrónomos caldeos, y posteriormente los filósofos platónicos, Cáncer era considerada “la puerta de los hombres”, a través de la cual las almas descendían de los cielos para ocupar los cuerpos humanos y también todo lo que estuviera relacionado con la creación.

Su signo opuesto, Capricornio, representa “la puerta de los dioses”, donde las almas de los difuntos ascienden de vuelta a su lugar de origen: el cielo.

El Eje Cáncer-Capricornio es el eje del “Poder”. En Cáncer somos todo potencialidad, en Capricornio, consumación.

Cáncer es llamado también “ataúd”, “sepulcro” o “matriz”. Representa la muerte del Espíritu o la Matriz de la nueva consumación espiritual… Cáncer es llamado “la Puerta del Hombre”, ya que el Alma desciende a la Tierra a través de ella.

Capricornio es llamado “la Puerta de los Dioses”, porque a través de ella, el Alma vuelve a ascender al Cielo. En Capricornio nace el “Salvador del Mundo”, es la Puerta al Mundo Espiritual.

Lea:Puertas del año

El cangrejo vive mitad en la tierra y mitad en el agua, es por tanto el símbolo del alma morando en un cuerpo físico, pero viviendo sobre todo en el agua, elemento emocional, sensible.

Cáncer corresponde al Sagrado Cangrejo Egipcio del Zodíaco del Templo de Déndera. La idea fundamental es que se alude a un animal protegido por una coraza, además de que la palabra “escarabajo” significa “renacimiento”, pues en el Egipto, el Escarabajo Sagrado simboliza el Alma. Según las creencias, las almas reencarnantes pasan por la Esfera de Cáncer antes de tomar cuerpo.

La Luna, que es la regente del signo,  es la madre de las formas, por ello Cáncer está dominado por la forma y ésta constituye un obstáculo. El cangrejo construye una casa y la lleva a cuestas todo el tiempo… Debido a ello, las personas del signo de cáncer son siempre conscientes de lo que han construido, y dada su extrema sensibilidad tienden a esconderse o escudarse.

Lee también  EN TRANSICIÓN HACIA EL PORTAL SOLAR

 

 


 

Fuentes consultadas: http://esoterismo.innatia.com/  http://johannhussai.wordpress.com/  http://energiasenevolucion.blogspot.com/  http://merche-rincndelsilencio.blogspot.com/

 

 

 

 

EN TRANSICIÓN HACIA EL PORTAL SOLAR

Este mes siempre arranca con un período poco conocido pero con más influencia de la que se piensa: el estío. Se trata de una estación del año que  principia en las semanas previas al día del solsticio. 

La palabra estío proviene del latín aestivum, que  significa veraniego. De ahí que nuestros antepasados identificaran el verano como estío, demarcando así a la época más calurosa del año. Se hablaba, por tanto, de cinco estaciones: primavera, verano, estío, otoño e invierno.

En la tradición china se mantiene este concepto de cinco estaciones y relaciona el estío con el elemento tierra, pero lo ubica como un lapso de transición entre las estaciones, proponiendo hasta un tratamiento de acupuntura durante ese tiempo a fin de prever algún desequilibrio de  salud causado por los cambios de estación.

De acuerdo a ello, el estío es un lapso que dura aproximadamente 21 días antes de la fecha de cambio de estación. Por tanto, como el solsticio por lo general ocurre el día 21, entre el 1ro y hasta el 21 de este mes es tiempo de estío. 

¿Cómo se sustenta este planteamiento? Se dice que en el estío el clima y el tiempo es poco claro, pudiendo presentarse mezclas de eventos de una u otra estación. Algo perceptible incluso en países intertropicales, como Venezuela, donde no son marcadas las estaciones. Durante este tiempo es posible que llueva mucho, que haga más calor del acostumbrado (preludio del verano), o que el tiempo se haga más fresco. Todo esto sucede de forma impredecible.

En consecuencia, en estas primeras semanas de junio nos hallamos en pleno estío hasta que astronómicamente ocurra el cambio de estación, pasando de primavera a verano en el norte, y de otoño a invierno en el sur. 

 

Hacia un nuevo portal solar


Una vez superada la transición del estío, junio nos lleva a la fecha del solsticio, una de las más importantes puertas del año, momento en el cual se abre en el planeta un portal de energía solar que era aprovechado antiguamente a través de una serie de ritos y prácticas que han caído en desuso, debido -entre otras razones-  a la desconexión espiritual del humano común de hoy.  Sobre ello, en el artículo Los solsticios en la masonería puede leerse:

“Las culturas antiguas tenían particular respeto y dedicación a la astronomía y de manera especial al Sol, a cuyo estudio y ofrenda dedicaron gran cantidad de sus templos. Por ello se les daba a los solsticios especial atención, puesto que son precisamente los momentos del año cuando el sol llega a sus puntos más lejanos de oscilación entre el Sur y el Norte, en junio (Cáncer) y diciembre (Capricornio) ; es decir, en el momento que en el Astro Rey tiene su máxima declinación meridional (al sur) o septentrional (al norte), aparentando detenerse (de ahí el termino latino Sol – Stitium) para iniciar su camino pendular de regreso hacia el otro extremo.

Desde las épocas más remotas y prácticamente en todas las civilizaciones se han festejado las fechas en que se presentan los solsticios: en Roma, se dedicaban al Dios JANO  (relacionado también con el nombre de Juan) , representativo del Sol, quien presidía los comienzos, las iniciaciones (en latín INITIUM, INITIARE) y en particular el ingreso del Sol en los dos hemisferios celestes.

El mito de Jano aparece en las tradiciones gnóstica e iniciática de la más remota antigüedad, erigiéndose en uno de los símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada.

En cuanto a la recurrencia de la tradición juanítica primitiva   (de  Juan o Jano) con el esoterismo cristiano, cabe señalar una estrecha relación, manifiesta en no pocos textos bíblicos, entre Jesús, nacido en el

solsticio de invierno y Juan Bautista, celebrado en el solsticio de Verano (24 de junio), relación disuelta por razones teológicas muchos siglos después del inicio de la era cristiana, transponiendo esta relación de Jesús con Juan Bautista a Juan Evangelista” (celebrado el 27 de diciembre).

 

En consecuencia, antes de cristianizarse estas fiestas, durante las celebraciones de JANO, los pueblos de Europa encendían hogueras durante el solsticio de verano  para ayudar al Sol, en un acto simbólico con la finalidad de que “no perdiera fuerzas”, pues en su conciencia interna sabían que el fuego destruye lo malo y lo dañino.

Y aunque el verano ocurre  para quienes viven por encima del ecuador, ya que en el sur el solsticio es de invierno, también ahí se le rinde homenaje al astro en su fecha de especial protagonismo: en el hemisferio norte es el día más largo y, por consiguiente, el poder de las tinieblas tiene su reinado más corto;  y en el hemisferio sur ocurre todo lo contrario. En cualquier caso al Sol se le ayuda para que no decrezca y mantenga todo su vigor.

 

Tiempo de pedir o de recibir

En la lectura “El poder del solsticio” se recuerda la fuerza latente en el evento; siendo el invierno el momento de  hacer nuestras peticiones a los cielos, dado que al estar el sol en el punto más bajo  se abre una “ventana que permite la comunicación entre el cielo y la tierra y nuestra débil voz puede ascender con mayor facilidad”. De ahí el nombre de puerta de los dioses.

Mientras, el solsticio de verano “es cuando el sol está más arriba en el cielo, por tanto más cercano a los dioses, siendo el momento en que las peticiones hechas en  invierno  son atendidas. Es así como se entiende que el solsticio de verano es el momento de recibir las dádivas de los dioses, y por eso se llama la puerta de los hombres.”

En torno a cómo podemos aprovechar estos influjos para nuestro avance,  a pesar de que la desconexión en la que se vive actualmente haga difícil relacionar y conjugar lo que sucede a nivel energético-espiritual con lo que nos sucede en lo personal, la lectura agrega:

 

Hay en el solsticio una importante clave relacionada con el tiempo. Habiendo entendido hasta este punto que estamos hablando del viaje del sol en el cielo, ya no a lo largo del día, si no a lo largo del año; observamos que Jano, dios relacionado al portero y además a los solsticios, porta unas llaves que lo relacionan con las puertas ya mencionadas  ( las puertas del año).

Vemos como en la mayoría de las representaciones es bifronte, o lo que es lo mismo, muestra dos caras, una joven y una vieja, en clara señal del cambio que se lleva a cabo en el sol, así como, al pasado y al futuro.

Sin embargo, hay representaciones de Jano mucho más antiguas que lo muestran trifronte, donde una cara mira a la derecha y una a la izquierda, pero entre ellas, una tercera nos mira directamente en alusión al presente, que todos estarán de acuerdo en que es efímero, pues apenas lo nombramos ya es pasado. Dado que el sol se detiene en los días solsticiales, nos abre la posibilidad de ver la cara del presente mirándonos.

Simbólicamente, este dios, que en el momento del solsticio nos mira, nos presta mayor atención, su postura por esos días del solsticio nos dice que está atento a nosotros, lo que hace alusión a que en ese momento el hombre será escuchado o debe estar preparado para escuchar, según sea el caso.  Es por ello que los solsticios son tiempos de dar y recibir, en concordancia con el ejercicio de las celebraciones antiguas, en las que pedimos o recibimos según sea verano o invierno.

 

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TEMAS DE ESTUDIO: Las puertas del año

En los antiguos mitos griegos a los equinoccios y a los solsticios se les llamaba “puertas”, pues se consideraba que la concentración de energía de esas fechas -que implican cambios de estación- abrían portales de energía en el mundo, permitiendo el acceso a otras dimensiones y la comunicación interdimensional, bien sea para permitir la entrada de quantums energéticos o para aprovechar de drenar energías acumuladas en el planeta.

La importancia de tales portales -reconocidos y venerados por milenarias culturas- radica en la forma cómo podemos aprovecharlos para sintonizar con la Ley Universal del Ritmo. Una canalización de www.selacia.com dice: 

¿Qué es una puerta o portal? Es una poderosa ventana de tiempo durante la cual pueden percibir más sobre sí mismos y sobre su mundo. Es un tiempo en el que se puede conectar de manera más tangible con el espíritu y las fuerzas benevolentes invisibles, recibiendo intuiciones útiles respecto a la dirección de sus vidas. Es un tiempo en el cual tienen niveles expandidos de ayuda al avanzar a través de sus obstáculos y al despejar viejos asuntos que ya no les sirven. Sigue leyendo

Pensamientos de luz
  • causa y efectoLas expresiones negativas que perturban la creación se reciclan por medio de la ley de causa y efecto, acción y reacción, hasta que la conciencia se equilibre mediante la aceptación y el entendimiento.

    John Roger

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